Comienza el arduo proceso de óscar vasquez para dejar de ser el hombre más obeso de colombia

Comienza el arduo proceso de óscar vasquez para dejar de ser el hombre más obeso de colombia

Casi tres horas duró el procedimiento de Óscar Vásquez Morales, en la primera de tres intervenciones que se le practicarán a este palmirano de 44 años,quien aspira a lograr un peso inferior a los 100 kilos. Este año llegó a los 400, que equivalen a lo que pesan cinco hombres de su estatura: 1,71 metros.

Como parte del proceso le fue implantado un balón gástrico, con el fin de que Vásquez controle la ansiedad y deje atrás su condición de ser el hombre más obeso del país.
El Cuerpo de Bomberos de Palmira dispuso ayer un operativo para sacarlo de su habitación, en su humilde vivienda del barrio Sesquicentenario, y llevarlo a Cali.

Salvador Palacio, fundador de Gorditos de Corazón, entidad antioqueña, le tendió la mano para ayudarlo a bajar de peso. Según él, entre unas 2.000 personas con sobrepeso que ayuda al año, el caso de Óscar es uno de los más complejos.

Para esta cirugía, Vásquez debió someterse a una dieta para bajar 25 kilos.

Antes, Óscar debió reclamar, primero mediante tutela a la Nueva EPS y luego con una denuncia ante la Superintendencia de Salud, para lograr que le hicieran esta intervención.

La salida de Palmira se llevó a cabo desde las 6 de la mañana, luego de que 10 bomberos y dos paramédicos tuvieran que hacer una camilla con varillas y lona de carpa para sacarlo de la cama
, debido a que una camilla convencional puede soportar hasta 150 kilos de peso.

El procedimiento se llevó a cabo exitosamente en la clínica Desa, en el sur de Cali. En la tarde, según Palacio, Óscar salió del quirófano para regresar a Palmira, gracias a los bomberos. Vásquez se mostró animado. Su familia no lo había visto así por muchos años. Ahora, con el apoyo de Gorditos de Corazón, especialistas, psicólogos y profesionales en nutrición supervisan su dieta y dirigen sus terapias, para de paso subirle la autoestima, la cual venía perdiendo.

El director de Gorditos de Corazón dijo que Óscar padece de linfedema severo pélvico:una inflamación severa provocada por acumulación de líquido linfático y componentes proteínicos de grasas, en el tejido que rodea ciertos órganos. 

Palacio explicó que la recuperación de Vásquez se deberá hacer en tres fases. La primera, con el balón gástrico; después de unos seis meses le implantarán una manga gástrica, y, finalmente, un baipás gástrico. El antioqueño dijo que el proceso puede tardar dos años y medio, pero resalta que lo importante es que la EPS reconoció la intervención del balón. “La obesidad extrema no solo supone un peso exagerado para Óscar, también lo ha hecho protagonista de una metamorfosis y un aumento progresivo que ha deformado su cuerpo más allá de cualquier proporción humana. También sufre una severa apnea del sueño”, dijo.

Gorditos de Corazón recibe al año unas 4.300 solicitudes de personas que buscan ser rescatadas de su obesidad mórbida. La de Óscar empezó en 1988, a los 17 años. Cursaba noveno grado en la institución educativa pública Alfonso López Pumarejo, de Palmira. Pesaba 110 kilos. Estudiaba de noche, mientras su papá, Moisés Vásquez, mantenía a la familia de siete hijos que tuvo con Fanny Morales, gracias a los ingresos que recibía como zapatero.

“Afortunadamente mis amigos nunca me han rechazado y en el nocturno no tuve problemas o burlas”, dijo. Confiesa que nunca se ha enamorado. Ha tenido amigas, pero “solo eso”.

Todo cambió luego de la muerte de su padre, de un infarto, en 1988. Por entonces salía a la calle, jugaba fútbol con amigos y trabajaba como ayudante de construcción.
Uno de sus sueños es ser arquitecto, pero tras la muerte del papá no volvió a estudiar. Su vida se redujo a desempeñar trabajos ocasionales como obrero, pasar tiempo con sus seis hermanos y su mamá. Mientras, su cuerpo cambiaba, pues le gustaba la comida chatarra.

En abril de 1999 pesaba 230 kilos.Casi no salía a la calle. Para dar unos pasos tenía que apoyarse en un caminador. Era tan lento que no pudo recorrer los más de 10 metros hasta una de las habitaciones, en su propia casa, para auxiliar a su mamá antes de morir.“Cuando la encontré estaba tendida en el suelo. No se movía”, recuerda. Uno de los momentos más tristes y de impotencia en su vida. Pasaron 10 años y en ese lapso solo ha salido cuatro veces a la calle, pues se deprimió y su peso se descontroló. En el 2014 llegó a pesar 350 kilos. Su vida se limitó y comenzó a depender de los cuidados de sus hermanos, de un cuñado y de sus sobrinas. Hace cinco años salió de la casa, buscando una solución.

“Después del bypass, Óscar requerirá que le retiren la piel que pueda sobrarle, para así no afectar su autoestima”, dijo ayer Palacio.

Vásquez volvió a hablar de sus sueños. Ayer ya cumplió el primero.

Publicado el 19 de mayo de 2016

Por: CAROLINA BOHÓRQUEZ
Medio: EL TIEMPO